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lunes, 28 de junio de 2021

CÓMIC DE ANA ISABEL MARTÍN SOBRE LA MOCHILA VERDE


 

CÓMIC DE DANIEL BARBERÁN SOBRE LA MOCHILA VERDE

En esta entrada y en la siguiente, como se anunció en la anterior, aparecen dos cómics de sendos alumnos de 2ºA, el primero es el de Daniel Barberán.

 Esperamos que os gusten, son pequeñas obras maestras, teniendo en cuenta la edad de los autores.







 







miércoles, 3 de febrero de 2021

Cómic

 Abajo se muestran algunos cómics de alumnos de 2 D sobre el libro de Laura Gallego El Valle de los lobos.

Las dos primeras hojas son de la alumna KIMBERLY VALDEZ TORRES  y la tercera es de ALESSIA ALINA PARLOGEA COPIL.






jueves, 1 de octubre de 2020

COMIENZO DEL NUEVO CURSO CON EL RECONOCIMIENTO A LOS GANADORES EN EL XXIX CERTAMEN LITERARIO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA

 Desde Agoragoyadigital queremos dar la bienvenida al curso 2020/2021 a toda la Comunidad Educativa del IES Francisco de Goya y a nuestros seguidores y amigos.

La mejor manera de empezar un nuevo curso es con el reconocimiento a nuestros ganadores en el XXIX Certamen Literario de Educación Secundaria de Molina de Segura. 

Nuestro alumnado participó en las dos modalidades y en todos los niveles, obteniendo 5 premios más la mención especial del jurado a la mejor obra en la especialidad de micropoesía.

 


-En la modalidad de microrrelato en el 1º nivel, Olga Torregrosa Almagro obtuvo el 3º premio con el titulado "No importa nada".

-Tu boca niega lo que tus ojos gritan, soy invidente y has de saber que lo observo.

-Pues callar es lo que puedo, ya que el lenguaje de nuestros ojos me es suficiente, mas sigo siendo mudo.

-En la misma modalidad pero en el 2º nivel, el 2º premio fue para Ángela Mondéjar Sánchez, con el microrrelato "Recuerdos y más recuerdos".

Hoy estoy muy emocionado, voy a salir por primera vez desde mi estancia aquí. Me imagino el paisaje lleno de nieve hasta donde alcanza la vista, árboles desnudos con largos y finos brazos, y edificios grandes y altos con hombres fumando a su alrededor para sobrellevar el día. Yo también fumo a veces, lo odio, pero ayuda a afrontar mejor el trabajo de campo. Ya nos vamos, te escribiré después para que te hagas una idea de las duchas de Auschwitz. 

Te echo de menos, Abu, por favor, ponte bueno y ven a recogerme.


-En micropoesía, 2º nivel, el 3º premio fue para María del Mar Castellón García, con su obra "Consciencia".

Qué lejos estoy de lo mortal

cuando de mañana

escucho tu latir.

-En la misma modalidad pero en el 3º nivel, hay dos premios: el 1º para Germán Carrasco Cano, con el poema "Tenía que irse", y el 2º premio fue para Alex Velasco Quiroga, con el poema "Verdugos de inocencia". 

TENÍA QUE IRSE

Todo pasa, demasiado bien, 

demasiado pronto quizás.

Los rostros se funden, 

ríen, ríen.


Cansado de querer alzar el vuelo

y ver negadas mis alas, 

de aullarte la noche entera

con la luna en las entrañas.


Me quedo en la caricia de las estrellas.

Al fin y al cabo, la soledad es la que mejor besa.  (Germán Carrasco Cano)


_____________

VERDUGOS DE INOCENCIA

Siempre que beben ocurre lo mismo.

Temo escuchar sus gritos desavenidos;

con mis manos temblando os escribo

y os culpo de todo lo que fui testigo. (Álex Velasco Quiroga)


-Por último, GERMÁN CARRASCO CANO obtuvo la mención especial por la calidad literaria de su micropoema "Elegía al pensamiento". 

ELEGÍA AL PENSAMIENTO

Poema es pensamiento.

Pensamiento es el poema.

El sofismo es la luna llena:

Lo falso que habita en lo cierto.


Así, la pobre quimera,

se revuelve en su inerte lecho.

Sin garras, sin pecho,

así quedó la estética.


En un mundo de poesía

lleno de poetas muertos.


Felicidades para los premiados y ánimos a todos para volver a participar con las mismas ganas, o más si cabe, porque temas para la inspiración no faltan y talento tampoco.

lunes, 27 de abril de 2020

RELATOS DEL CONFINAMIENTO, "EL QUIRCE", HELENA LINARES, 2º B2IH

Libro 7:  EL Quirce

NOTA: recreación literaria personal del libro de Miguel Delibes Los santos inocentes, tratando de imitar su estilo.


Portada del libro de la ed. Destino Clásicos
Quirce, el de Paco el Bajo, sabía que era paleto, que era él un zagal de 18 años con un hermano mayor que solo se preocupa del tractor y de engañar a su tío. Quirce, el de Paco el Bajo, sabía que su tío era retrasado, una carga para su ya pobre y castigada familia. Quirce sabía que su hermana Charito, la niña chica, hacía llorar a su madre todas las noches antes de dormir y después de rezar un rosario.  

-Ea señor, yo sé que pone´ nuestra fe a prueba y que aprietas pero no ahoga´… pero ¿No tuve bastante yo ya con cuidar de mi hermano toda la vida? 

Ese era el lamento que la Régula pronunciaba todas las noches, como si fuera un añadido que hizo a sus plegarias. Quirce, el de Paco el Bajo, también sabía que su otra hermana, la Nieves,  había empezado a mocear antes de tiempo, que se había hecho una mujer bonica y que en la casa de arriba la miraban con ojos golosones. Quirce, el de Paco el Bajo,  sabía que uno de ellos era el señorito Iván y eso al Quirce le hacía hervir la sangre. Pero Quirce sentía que ese sentimiento no venía porque el señorito Iván mirase mal a su hermana, era porque el señorito Iván no lo miraba así a él.  

Quirce, el de Paco el Bajo,  sabía que era maricón desde chiquito, cuando veía entrar al señorito Iván por la puerta del cortijo todo arregladito y formalito, con sus ojos azulones que le recordaban al cielo del verano más profundo y sus andares de rico,  a Quirce, el de Paco el Bajo, le parecía un rey de esos de las historias que le contaba su madre para dormirlos o,  aún mejor,  le recordaba a algunos de los oficiales de Franco, serios y formales como debía ser un hombre. Quirce, el de Paco el Bajo, sabía que él no era un hombre. Por eso dejó de reír, por eso empezó a beber y a escaparse siempre que podía del cortijo. No quería que su madre, su pobre y bendita madre, viera que había parido a un joto, un degenerado, un maricón como los llamaba el señorito Iván.  

Quirce, el de Paco el Bajo, sabía desde crío que el señorito Iván era un pijotero de ciudad, y mala persona, pero lo que no podía entender ni saber Quirce era por qué el señorito Iván le hacía sentirse como lo hacía, ya de mozos, e incluso de adultos. Quirce no quería que nadie supiera que era un joto, por eso prefería callar, si estaba callado la gente no podría apreciar la corrosión y la impureza de lo que pensaba. Peor fue cuando empezó a ayudar al señorito Iván con su caza. 

El señorito Iván no paraba de repetir lo que para él era una continua puñalada en el estómago, una y otra vez esa palabra que acababa por sus oídos como cuchillas: “maricón”. Quirce se la había escuchado decir muchas veces al señorito Iván, pero no a él directamente, y era consciente de que se lo decía a todo el mundo, no se lo decía con conocimiento de causa pero, claro,  para Quirce, el de Paco el Bajo, escuchar cómo se lo decía a la cara el señorito Iván le retorcía algo dentro. 

- ¿Quirce, tú eres muy callado, no? 
- Sí,  señorito Iván. 
- Por Dios. Quirce, no me seas maricón y dime Señor, que para algo soy algo mayor que tú. Muéstrame respeto. 
- Perdón, señor Iván. 
- Ves cómo eso suena mejor, y,  bueno,  no es que a mí me interese irme con alguna puta de campo, en la casa de arriba me sirven muy bien, y tengo grandes vistas, si tú me entiendes bien.- Quirce solo miró al suelo, tenía una bola de emociones en la garganta, se concentró como nunca lo había hecho para poder odiar al señorito Iván, pero no fue capaz, como siempre pasaba.  Ante el inmaculado silencio de Quirce, el señorito Iván se puso un poco nervioso, no estaba acostumbrado a que no le respondieran unos pordioseros de campo con una risotada bobalicona, casi de sátiro demente,  cuando hacía algún comentario sobre sexo, pero Quirce no lo hizo y el señorito Iván hubiese jurado y perjurado que Quirce, el de Paco el Bajo, estuvo a punto de llorar, por lo que decidió continuar hablando, para ver cuándo se rompía su nuevo entretenimiento.
 - Venga,  hombre, ¿ no me digas que no has catado a las mozas del pueblo?
 - No,  señor Iván. - La respuesta de Quirce fue rápida, gélida y faltaba cualquier rasgo de emoción en ella. 
- Pues no sabes lo que te pierdes, Quirce, pensaba yo que eras más espabilado que tu hermano Rogelio. Yo pa´mi que es bujarra
Iván pudo percibir cómo ante la aparente indiferencia de Quirce, el de Paco el Bajo, el mozo de caza apretaba mucho los puños y casi de manera instintiva respondió con más rapidez y genio del que cabría esperar para alguien callado:
 - Señor Iván, hágame el favor se lo pido por Dios de no llamar esas cosas feas a mi hermano.  
- Venga ya, Quirce, - El señorito Iván dirigió su mirada a otro árbol donde no habían colocado aún ningún palomo. -Súbete al árbol rápido y ponme ahí un par de palomos que quiero practicar un poco más antes de que venga el cónsul.  
Quirce se dirigió al árbol sin rechistar y la conversación quedó zanjada. O eso pensaba él. Más tarde esa noche, cuando el señorito Iván había intentado por decimocuarta vez hacer que Paco el Bajo, se fuera de caza con él,  divisó a lo lejos a Quirce, con andares tranquilos y el señorito Iván pensó en que si quedaba sangre mora en España, el Quirce era un ejemplo muy claro. Moreno que parecía casi ennegrecido aposta,  una barba especialmente frondosa para ser tan joven, ojos negros tizón y pelo azabache, grueso y rizado, al señorito Iván le recordaba a las alas de los cuervos. Comparado con él, pensaba el señorito Iván, Quirce, el de Paco el Bajo, era feo a rematar y que normal que las mozas no se le quisieran acercar. Pero había algo más, el señorito Iván no era conocido especialmente por ser el más espabilado de todos pero parecía que había nacido con un sentido especial para saber cómo molestar a la gente. Si de algo estaba orgulloso el señorito Iván aparte de por su espectacular capacidad para cazar, era que podía conseguir lo que quisiera y cuando quisiera con solo decir las palabras adecuadas en el sitio y tono adecuados.  

Y ya que Paco el Bajo no iba a irse con él de caza por una estúpida molestia, que tampoco veía él la gravedad, el señorito Iván decidió que era el momento de molestar a los sirvientes del cortijo. Cuando Quirce, el de Paco el Bajo,  vio que el señorito Iván se le acercaba con movimientos galantes, con el chaleco de la chaqueta un poco desabrochado y una mano en el bolsillo del pantalón, a Quirce se le cortó la respiración.- Que el señor me perdone por estos pensamientos impuros- se dijo para sí Quirce e intentó alejarse rápidamente, no quería hablar con el señorito Iván, no quería exponerse como lo había hecho antes. 
 - Quirce, hombre, venga para acá que quiero hablar con usted.- Quirce se quedó sorprendido porque lo había tratado de usted. 
- Pues usted dirá, señor Iván.- Le respondió Quirce con la cabeza agachada, acababa de volver de estar cargando sacos de pienso para los caballos y de ayudar a su hermano Rogelio con el tractor, estaba sudado y lleno de grasa, no era la imagen que quería que tuviera el señorito Iván de él. 
- Quería felicitarle por la caza de esta mañana, no ha sido una de mis mejores cacerías pero usted ha servido como debía- a cada palabra que decía se le acercaba más a Quirce y este el pobre solo sabía asentir y mirar a sus sucios y desgastados zapatos. Pero entonces el señorito Iván le cogió del mentón y le levantó la cabeza dirigiéndola hacia sí, como el señorito Iván era más alto que Quirce, cuando éste se irguió se le quedó mirando directamente a los ojos al señorito, esos ojos tan azules que aun en mitad de la noche se podían distinguir y vio la expresión relajada que tenía el señorito Iván, la pose serena, la media sonrisa desenfadada, todo en su expresión corporal invitaba a Quirce, el de Paco el Bajo, a que se tranquilizara, pero cuanto más le miraba a los ojos más le temblaban las piernas.  
- Hice lo que me se mandó a hacer, señor Iván.
 Entonces el señorito Iván,  sin quitar la mano de la cuadrada mandíbula de Quirce, el de Paco el Bajo, se aproximó muchísimo a su cara, directo, a Quirce le iba a dar un ataque al corazón pues pensaba que le iba a besar, pero en el último segundo cambió el rumbo haciendo que solo sus mejillas se rozaron, y le dijo al oído con la que Quirce hubiese jurado ante Dios que era la voz de los mismísimos ángeles: 
- Aun así yo te lo quería agradecer,  Quirce. 
Y con las mismas el señorito Iván se dispuso a largarse campante por en medio del cortijo dejando a Quirce, el de Paco el Bajo, sin respiración y con la cabeza llena de pensamientos que lo mantendrían despierto toda la noche. ¿Cómo se había dado cuenta de lo que era?, ¿ Lo sería él también?, ¿Qué iba a pasar entre ellos ahora? ¿Estaba jugando solo con él por desprecio? Preguntas que se repetían en su cabeza durante toda la noche mientras el Quirce se acariciaba la mejilla que le había rozado, como si fuera su reliquia más preciada y por un segundo el Quirce sonrió, sin que hiciera falta que su hermano se tuviera que meter con su tío. 

Pero al día siguiente cuando el señorito Iván prefirió llevarse a su tío para la cacería en vez de a él, Quirce, el de Paco el Bajo, con una mezcla de despecho, miedo y celos, empezó a preguntarse qué habría pasado para que no lo quisiera volver a ver. ¿Había sido su culpa?, ¿lo habrían descubierto y el señorito tenía que disimular? y la que para él era más peligrosa y más terrible que el resto de preguntas que se estaba haciendo ¿habría estado el señorito Iván riéndose de él y todo era mentira?  

Por eso cuando el señorito devolvió a medio día al Azarías al cortijo y Quirce se enteró de que el señorito había matado a la milana de su tío, se le acercó pudoroso como un niño que acababa de hacer una fechoría e intentaba ocultarlo. 
- Si mi tío se encuentra indispuesto esta tarde, puedo acompañarlo yo a la cacería, Señor Iván.
 Y el señorito, enfadado, le miró con repugnancia y con desdén le contestó preguntándole:
 - ¿Por qué iba yo a hacer eso, para que me vuelvas a dejar en ridículo?, venga no me seas maricón, Quirce.  
Quirce se quedó paralizado, ¿cómo había podido el señorito cambiar tanto de opinión sobre él en cuestión de días? Quirce estaba hasta con ganas de llorar porque todas sus preguntas quedaban respondidas y él luchaba contra el nudo que tenía en la garganta. Aunque la gota que colmó el vaso para Quirce, el de Paco el Bajo, fue cuando el señorito Iván le cogió del brazo, lo zarandeó un poco y le dijo con el tono más despreciable que pudo poner el señorito Iván:
- Y yo que tú me miraba tu enfermedad, degenerado maricón, no te quiero trabajando aquí si me vas a estar babeando todo el rato.  

Y Quirce, el de Paco el Bajo, se quedó ahí mirando a las hormigas que estaban llevando hasta su hormiguero trozos de pienso que se le habían caído a su tío el otro día. Quirce se quedó así un buen rato hasta que decidió coger el tractor de su hermano; guiado por la rabia, la ira y la cólera siguió al Land Rover del señorito Iván.  El Quirce no le quería hacer daño, solo asustarlo, solo hacerle sentir desesperado, como lo estaba él en esos momentos.  Y lo que más molestaba y dolía a Quirce, el de Paco el Bajo, es que a pesar de todo lo que le había pasado con el señorito Iván, todo lo que sabía de él y todo lo que le había dicho, Quirce seguía enamorado de esos ojos más azules que el cielo en verano. Por eso cuando se acercó por la espalda de su tío para descubrir lo que el Azarías le estaba haciendo al señorito, su primera reacción fue coger una piedra para darle a su tío y así salvarle la vida al señorito Iván. Pero entonces, este, cuando lo vio, pese a estar luchando por su vida y estar más rojo que un tomate,  miró con ojos de furia a Quirce y le exigió de la peor de las maneras que lo ayudara:
 - Vamos,  pedazo de maricón, mátalo coño, que me está ahogando. Azarías estaba solo pendiente del forcejeo que mantenía con el señorito Iván y no sabía que su sobrino estaba detrás de él intentando acabar con el sufrimiento de este pobre inocente- pensaba Quirce, el de Paco el Bajo, pero a la vez era su tío, el que cuidaba a las milanas, el que dormía a la Charito y el que se orinaba en las manos, cómo podría matarlo.
 - Será desgraciado el maricón este, ¡que lo mates!
 Le volvió a exigir el señorito Iván a Quirce y este por fin se dio cuenta de que el señorito no le iba a agradecer que él matase a su tío, que seguramente se estaría riendo de él el resto de veces que fuera al cortijo, que en algún punto se sobrepasaría con su hermana como ella le había comentado alguna vez que temía que pasase, que seguiría tratando a su padre como a un perro de caza, que el señorito Iván no lo querría nunca; y entonces bajó la piedra, la tiró al suelo, se dio media vuelta y dejó que su tío matase al señorito Iván mientras que él, Quirce, el de Paco el Bajo, se alejaba sabiendo algo más, que era él quien había dejado morir al hombre que más quería y más odiaba en este mundo. 


HELENA LINARES GIMÉNEZ, B2IH



jueves, 23 de abril de 2020

POEMAS "DESDE MI VENTANA", MARINA LÓPEZ, 1ºB






DESDE MI VENTANA

Desde mi ventana veo a mi hermana con su chaqueta de pana.
¡Ay, mi hermana! ,¡Ay, mi hermana!
Hablando toda la mañana con mi vecina Juana.
Desde mi ventana veo flores hermosas rojas y rosas ,
y me recuerdan a la chaqueta de pana de mi hermana.
Yo me acuesto en mi cama dirección al norte mirando a la ventana,
y veo a mi vecina Juana limpiando la mampara.
Estoy tranquila viendo el amanecer por mi ventana ,
y llega mi hermana desbaratándome la mañana.

                      MARINA LÓPEZ GIMÉNEZ. 1º B


miércoles, 22 de abril de 2020

RELATOS DESDE MI VENTANA, MARÍA DEL MAR CASTELLÓN

Fotografía tomada desde la ventana de la autora
Día 58, mis ojos se abrieron y no supe ni qué hora era por suerte o por desgracia. Estoy perdiendo la noción del tiempo. Como de costumbre realicé mi rutina de todas las mañanas solo que esta vez sin pensarlo, todo había cambiado. Al llegar mamá con las tostadas de mermelada de frambuesa y la naranja recién exprimida, vi el rostro del resto de la familia algo serio y yo sin pensar qué podía ser , cometí una de mis incontables meteduras de pata. 

-¿Qué pasa? ¿Y esas caras? Os recuerdo que por fin hoy podemos salir. Por cierto, ayer de madrugada escuché ruidos en casa del tío Benito que me desvelaron. ¿Los escuchaste? 
Y ahí fue, justo en ese momento cuando miré fijamente los ojos de mamá y, hundida en un llanto desolador,  trató de contarme lo sucedido. Conforme iban pasando los segundos sin tener respuesta,  mi mente no hacía más que crear miles de hipótesis sobre lo ocurrido. Tratando de darle tiempo a mamá para que cogiera aire y por fin le echara valor y pudiera sacarme de dudas, me senté en el sofá de la tía Carmen. Nunca antes se me había ocurrido sentarme en él, puesto que es el sitio de papá,  conocido en el pueblo como Jesusito, pero en ese momento eso era lo de menos. Marta, mi hermana mayor, se acercó a por el mando de la televisión y la encendió con ánimo de suavizar un poco el ambiente  y ahí estaba, en el canal 3, las noticias del pueblo, que se adelantaron a mamá. Al parecer, Cudillero ha amanecido sorprendido por el secuestro de 3 hombres, los 3 de la familia Blanco, mi tío entre ellos. 
Las calles de Cudillero de madrugada y en cuarentena son parecidas a las de una película de terror, estrechas, vacías, silenciosas y con apenas campo de visión entre ellas. Pero aquella noche nadie escuchó nada, excepto mamá y yo, bueno y Canela, mi Bulldog francés. Papá reacciono de una manera muy rara al contarle los ruidos que habíamos escuchado y nos miró como si la cuarentena nos hubiera dejado locos. Me  vestí a toda prisa y cogimos la Vespino de papá para ir más rápido a comisaría. Conforme entramos al cuartel de la policía, me sorprendió  la cantidad de diplomas, medallas y demás trofeos otorgados a las autoridades del pueblo. Después de describirle al policía cómo había transcurrido la noche anterior e intentar estimar la hora del posible secuestro, fui a tomarme mi helado favorito a la heladería del pueblo, la Cuquiterraza. La plaza estaba repleta de gente, era impensable el haber estado 58 días encerrados en casa y creo que aquel día,  los  5183 habitantes del pueblo paseaban por sus calles. Aquella noche regresé a casa a las 6 de la mañana de estar con los chicos del pueblo en el puerto;  y pensando que aquella noche había terminado, me tumbé sobre la cama y fue entonces cuando noté  algo en la almohada. Poco a poco metí la mano sobre el forro de las sábanas y saqué una carta con el lacre característico del tío Benito. Con miedo y dudas sobre lo que debía hacer con ella, la abrí con mucho cuidado y me dispuse a leerla: 

"Querida Raquel, si estás leyendo esta carta lo más probable es que haya sucedido lo que tenía sospechado. Confío en ti y en que este secreto se quedará entre tú, esta carta y yo,  aunque sé que esto va a ser duro para ti. 
Hace 17 años me enamoré de una mujer, la mujer más bella y perfecta que he conocido jamás. Ella era capaz de sanar todas mis guerras y día a día mis sentimientos por ella se volvieron uno más de mis sentidos, pero lamentablemente el amor no es tan fácil. Estaba casada con un hombre que a mi parecer no la amaba ni la mitad de lo que yo la llegué a amar en el primer cruce de miradas. Esto no quiere decir que no cayéramos en la tentación. Una noche de luna rosa, sentí la piel de esa mujer junto a la mía y ¡Dios!, me daba pánico, porque era lo más vivo que me había sentido nunca. Aquella noche no solo descubrí el verdadero sentido de la vida, sino que también la creamos: 8 meses y 12  días después dio a luz a la niña más bonita de toda Asturias. Pero me quedé sin disfrutar de ella, puesto que la gente pensaba que aquella criatura era de su esposo. Aquella mujer se llamaba Lara y tú, Raquel, mi hija. Sintiéndolo mucho tu “padre” hace un par de días encontró las cartas que le enviaba  a tu madre preguntando por ti. Ayer mañana, tu madre me llamó y me dijo que me protegiera, su esposo estaba buscando la manera de vengarse e iba a mover cielo y tierra. Tranquila, estoy bien, todo ha salido como lo previsto, me encuentro camino a Cuba con mis dos hermanos, allí tenemos un par de familiares. Quiero que no le digas esto a nadie, ni a mamá. Cuanta menos gente sepa dónde estoy, todo será mucho mejor. Respecto a los ruidos,  los hicimos por desconcertar a Jesusito, pensando que nos han secuestrado estaría satisfecho y no nos buscaría. Nunca me olvidaré de ti, y tranquila cariño, pronto volveré. 

Te quiere, papá. "

                               MARÍA DEL MAR CASTELLÓN. 4º B

lunes, 20 de abril de 2020

EL CÓMIC A PARTIR DE LA LECTURA

Se exponen aquí los trabajos de  alumnos de 1º A realizados a partir de la lectura de los mitos griegos y romanos que la profesora Antonia Ramón les mandó.

ANA MARÍA ZAMORA Y NEREA FERNÁNDEZ




HÉCTOR MARTÍNEZ Y JORGE REDONDO


JOSÉ ANDRÉS BERNAL Y KIKE MARQUÉS


HELENA CASTELLÓN Y VIOLETA MARTÍNEZ


ANA LAURA POCHOLI Y MARÍA BUITRAGO


martes, 8 de octubre de 2019


Ilustración realizada por Laura García Ruiz, 4ºB
LA PANADERÍA DE LA COLINA
Érase una vez una panadería situada en lo alto de una colina. En ella vivían un panadero llamado Juan y su novia. A juan le gustaba innovar y crear tendencia para que la gente fuera a su panadería, entonces a su novia se le ocurrió hacer pan picante. A su novia no le gustaba mucho la idea de tener una panadería porque no podía viajar ni tener tiempo libre con su novio. Así que le propuso encargarse de hacer el pan picante con el fin de quemar toda la panadería a la hora de hornear. A la hora de quemar la panadería, se aseguró de que Juan estuviera fuera para que no le pasara nada, pero se le olvidó mirar en el piso de arriba. Y así fue como murió nuestro panadero Juan.

 
Texto: Hajar Bachiri Lagrini, 3º D




 
Ilustración de Laura García Ruiz, 4º B
LA PANADERÍA Y EL PAN MÁGICO

Hace mucho tiempo, cuando el pan era imprescindible, un panadero llamado Juan (conocido como el mejor panadero de la región) emprendió un viaje intrépido para encontrar el mejor trigo jamás probado. Juan era muy miedoso, así que siempre viajaba con su novia. Pero esa vez ella no tenía la intención de encontrar trigo, sino de buscar aquella poción mágica que le rejuvenecería, lo cual le facilitaría el encontrar a un nuevo mozo para sacarle el dinero, ya que Juan no tenía ni un duro.

Los dos hallaron lo que querían, pero un día mientras Juan hacía pan encontró  la pócima y se la puso al pan, el cual posteriormente se tomaría.

La novia de Juan, al ver que no estaba la pócima, cortó con él y se fue robándole el poco trigo que le quedaba.

Juan, triste, nunca más volvió a hacer pan y se encerró en su choza hasta morir de hambre.



Texto: Ceferino  Albacete Parrilla, 3º D   19/09/19

Nota: estos dos relatos son ejercicios de clase, variantes  con los mismos parámetros narrativos.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Mariam Rhout, de 2º de Bachillerato de Investigación, en la final española del TOUR MUSIC FEST



Mariam Rhout ha sido seleccionada para  la final española del “Tour Music Fest – The European Music Contest”,  el contest dedicado a la música nueva, emergente y joven más importante de Europa.



Mariam Rhout, junto con los mejores cantantes, cantautores, raperos y junior emergentes españoles será una los protagonistas del contest de música emergente más importante de Europa. El 17 de Octubre en Alicante y el 19 y 20 de Octubre en Madrid. Todos los participantes tendrán la posibilidad de ganar 10.000 euros, becas en el Berklee – College of Music y una gira internacional de conciertos.

El Tour Music Fest - XII edición - es el contest musical europeo dedicado a los artistas emergentes. Cada año más de 28.000 artistas europeos participan y compiten en un concurso cuyo objetivo es la valorización de la cultura, el desarrollo artístico de lo participantes y el intercambio musical.

Mariam Rhout ha sido seleccionada en la categoría artística “Juniores” por el jurado del Tour Music Fest que después de la etapa de Londres (UK) el 9 de Octubre, llegará en Alicante el 17 y en Madrid el 19 y 20 de Octubre. La siguientes etapas serán La Valeta (Malta), Bisca (Suiza), Roma (Italia). Será una gira llena de actuaciones y de artistas con talento impacientes de mostrar sus capacidades.

Un resultado importante para Mariam Rhout que, con el Tour Music Fest, ofrece a su música y a su talento la posibilidad de cruzar las fronteras nacionales y alcanzar una visibilidad europea.

Las audiciones en vivo del Tour Music Fest Spain tendrán lugar en la Sala Feelings Karaoke de Alicante y, por el segundo año consecutivo, en la Sala Silikona de Madrid, importantes locales  que han visto actuar algunos de los artistas más famosos del panorama musical español. Desde las 13:00 hasta las 21:00 todos los artistas emergentes españoles que participan en el concurso actuarán en los escenarios de la Sala Feelings Karaoke y de la Sala Silikona. La entrada es libre y gratuita para todo el público.
En las pausas entre las varias audiciones los concursantes tendrán la posibilidad de asistir a las masterclass formativas del TMF que tienen como objetivo profundizar varios aspectos técnicos y favorecer el desarrollo artístico de los participantes.

Los ganadores de cada categoría obtendrán una plaza para la final europea del 7 de diciembre en el Auditorium del Massimo de Roma,  durante la cual los finalistas actuarán y competirán para ganar un contrato de patrocinio de 10.000 euros, una gira promocional de conciertos y becas  por el Summer Programs el Berklee – College of Music que tendrà lugar en Boston (Estados Unidos) en el 2020.
Además, nuestros partners españoles ofrecen a los ganadores de la final nacional de Madrid algunos premios muy importantes,  como por ejemplo la oportunidad de tener un concierto en la Sala Silikona.

Todos los que quieran apoyar y acompañar a Mariam Rhout están invitados a las audiciones en vivo, con entrada gratuita.



Página web oficial: http://www.tourmusicfest.com/es
Email: spain@tourmusicfest.com




Nota: este es el comunicado de prensa de la organización del concurso.

miércoles, 2 de mayo de 2018

CRÓNICA DE LA REPRESENTACIÓN TEATRAL UN RACIMO DE PÍCAROS



El pasado viernes, veintisiete de abril de 2018, tuve el placer de acudir al Teatro Villa de Molina para ver la representación de la obra Un Racimo de Pícaros, escrita por Juan Montoro Lara y dirigida por Jorge Fullana. Al entrar en el patio de butacas y echar un vistazo sobre el escenario uno podía pensar que en aquella obra iba a aparecer un gran número de personajes: dos bancos largos de madera se situaban a cada lado del escenario. Sin embargo, y frente a nuestro asombro, el público fue invitado a ocupar tan distinguidos asientos. Cuando comenzó la obra me reafirmé en mis primeras sensaciones: la cosa pintaba bien. Salva Riquelme y Blas Sánchez, los dos únicos actores sobre el escenario (sin desmerecer, claro, al público que participó de sus tretas en escena), junto a todo su equipo, embaucaron a cuantos allí asistimos. Música y voz en vivo, buena escenografía, mejor actuación… Sólo faltaba una cosa encima de esas tablas: vergüenza. La que no lucieron, como es de esperar, los pícaros tradicionales (más o menos conocidos) que allí se dieron cita. Un selecto y elegante repaso por los truhanes (y alguna truhana) más célebres de la literatura: El Lazarillo, El Buscón, Rinconete y Cortadillo, La Pícara Justina y El Guzmán de Alfarache. Y, por encima de todo, una voz atronadora capaz de saber y juzgar todo. 
No suelo hacer uso de ella, pero tengo en casa una libreta en la que anoto aquello que considero importante, y estos nombres ya están dentro de ella. Yo sé que eso, seguro, no significará nada para una gran cantidad de gente, pero es para un servidor lo único que puede hacer frente a lo que está bien hecho: reconocerlo. Dicho queda. Es de recibo seguir a estos muchachos, porque apuntan muy bien.


                                                                           

                                 Adrián Castellón. B1IH. Molina de Segura, Murcia. 30 de abril, 2018.


FOTOS DE LA REPRESENTACIÓN DE LA MAÑANA











Vídeo de la compañía teatral 

lunes, 19 de febrero de 2018

Lucha en la calzada

Lucha en la calzada

Viviendo la vida, surcando el mar
pensando que esto se iba acabar,
miré a la vida y no dijo nada
mas por ella pensé que esto se acababa.
El teniente me dijo que ya no luchara
porque ella se fue con mis propias alas.
El sabio me comunicó que esto terminaba
que ya daba igual la lucha en la calzada.


Pero la voz de mi corazón
me susurró que lo intentara, que no perdía nada,
que era lo mejor antes de dejar esta parada.


2017 y dejé de llorar
por aquella palla que me hizo algún mal,
derrocando a la muerte y solo dijo adiós
con un abrazo lleno de amor
por haber vencido y enmendado mi error.


Rescaté a la bella del cuento de hadas
al ver que ella a mí no me amaba,
me empecé a dar cuenta de que mi voz se suicidaba,
pense que esto aquí terminaba.
Sangre en mi fachada
con la muerte de aquel que me necesitaba.


Pensé en el pasado, el porqué se ha acabado,
que tanto he resistido, tanto he luchado
pa que no terminara y por estar acabado
terminé en el hoyo del desagrado.


Miré a la muerte por última vez,
allí mismo le dije que no la iba a ver,
que gracias a ella empecé a querer,
pensando que ella algún dia me querría
pero por lo que veo nunca sucedería.


Surcando mi mar, volando sin alas,
mi nueva vida aqui empezaba:
una nueva etapa para la vida deseada.
Pensé en la muerte derrocada
pero por desgracia a ella nadie la apreciaba.
Esto se acababa,  tocaba a su fin,
yo mismo aqui dejaré de huir,
por culpa de aquella palla
mi corazon ya no se enamora.


Viviendo mi vida hui de salidas
y hallé ese trozo perdido de amor por ti,
pensé que te odiaba y no dije nada,
te fuiste de aquella ciudad poblada.


Es hora de irme, se acabó el tiempo
de salir corriendo como el de trescientos,
dejaré todo lo malo atrás
y me convertiré en un ave rapaz.


Ahora voy a empezar, dejaré de llorar
por toda esa peña que me intentó humillar,
dejándome siempre la puta vida
por esa persona que me traia movidas.


Todo lo malo a mí siempre acudía,
por aquella palla que tanto quería.


Perdí el temor al dolor
por haber sanado mi error,
esto aqui va a terminar,
dejaré de ser el hombre actual.


Siempre el gentuza del aula,
siempre el macarra de clase,
un amargado con nombre
al que la vida le dio muchos golpes.


Ya estoy harto, siempre jodido, tocado y hundido,
acompañado de falsos amigos.


Quebranté las leyes de esta puta vida,
siempre con un punto de salida
acompañado de aquella chiquilla
que no paraba de joderme esta vida.

Pero la voz de mi corazón
me susurró que lo intentara, que no perdía nada,
que era lo mejor antes de dejar esta parada.

ALEJANDRO LORENTE ÍNIGUEZ. 3º A

Nota1 : esta es la letra de una canción escrita para ser rapeada.


   Nota 2: Disculpad el tamaño de la letra pequeña de algunos versos; no sabemos por qué no se modifican al mismo tamaño que los otros, por más que lo intentamos.