viernes, 13 de marzo de 2015

CRÓNICA: MAITE CARRANZA EN SU TINTA

Jueves, a 12 de marzo de 2015. Molina de Segura, Murcia.

No sé cuántas sombras caminaban ayer por el asfalto ardiente de Molina de Segura, buscando algún rincón de sombra, algún balcón para quitarse de los hombros este "sol de invierno" nuestro.

Parte del IES Fco. de Goya, con dos profesoras del departamento de Lengua y Literatura liderándolos, se disponía al asedio  cargados de preguntas para la escritora Maite Carranza. El lugar: la Biblioteca Salvador García Aguilar. Buen sitio para hablar de libros, ¿no?

Ya dentro, escalones abajo, nuestro ejército se sentaba y atendería a las explicaciones de Maite Carranza acerca de una novela suya que habíamos leído: Palabras envenenadas. 

Pude reconocer, sentado al fondo, a Manuel Moyano. Un señor grandote, imponente, un escritor que trabaja en la Concejalía de Cultura. Suele supervisar estos actos. Poco después llegó el alcalde con alguien más y se sentaron también al final.

Cuando acabó de hablar Maite Carranza, nos llegó el turno de réplica. Las preguntas las habíamos preparado en clase. No sé si sería por ser del mismo instituto, pero otros me quitaron algunas y tuve que tachar unas cuantas.¡¡No, esa era mía!!, como en el bingo.

"Se nos acaba el tiempo. Solo dos preguntas más " dice Mari Sol señalando el reloj. Ocho o nueve preguntas después, ahora sí, se nos acabó el tiempo.

Tal vez Maite sintiera miedo al ver a una marabunta de cabezas formando fila ante ella. Queríamos que nos firmara el libro. Creo que llegó a gastar el bolígrafo.

Los que quisimos nos hicimos una foto con ella y después, chulo yo, tiré de selfie.

De vuelta a clase, a por la 7ª hora, el sol pegaba más fuerte; eran ya las 14:15. Los balcones eran más escasos y entramos bajo techo como a un Edén.

                                                               Adrián Castellón, 2º B

P.D. 1. No sé si será porque nos vio cara de maduros, pero Maite llegó a confundir a una compañera con una alumna de 1º de bachillerato.

P.D. 2. Este encuentro estaba ofertado a todos los centros de Secundaria de Molina y solo lo aprovechamos los del Goya.

P.D. 3. ESCRITORES EN SU TINTA es un ciclo de encuentros literarios creado en el 2007 por la Concejalía de Cultura de este ayuntamiento con el fin de acercar al público sus escritores favoritos  y fomentar la lectura en general.


                                                 


Un Atentos a la Vida: LAS MANÍAS

¿Qué es una manía? Una manía es una especie de locura o preocupación exagerada por un tema o actividad concreta. Todo el mundo, o casi todos, tenemos alguna manía o costumbre de algo que, si no lo hacemos, afecta a nuestra vida. Manía y superstición están muy cerca. Hay gente que piensa que la superstición es una tontería y que no hay que hacer caso de eso; pero hay otras personas que tienen miles de manías, hasta por cosas insignificantes que no nos imaginaríamos.

Hay muchos tipos de manías, desde santiguarse y hacer virguerías antes de salir al terreno de juego para disputar un partido, hasta acciones involuntarias, por ejemplo, antes de acostarnos o con la comida. Todo el mundo tiene su manía particular. Yo, la verdad, es que tengo varias, pero las principales son: colocar las zapatillas correctamente antes de acostarme, situar el reloj del mueble perfectamente alineado para verlo mientras hago los deberes y comerme siempre los alimentos acordes con la edad que tengo (seguramente, cuando vaya por los 30 o 40 años dejaré de hacerlo). Y entre las principales manías de la gente está morderse las uñas o los labios en los momentos tensos, tener tics en alguna parte de la cara o, incluso, hablar solo y hacer muecas incomprensibles. Y vosotros, seguro que tenéis alguna manía ¿Cuál es?

                                                                    Marcos Torrente, 2º B

CANSADOS














Cansado de la insensibilidad de la gente.
Cansado de los que te quieren por lo que eres, no por quien eres.
Cansado de los niñatos que lo tienen todo y no valoran nada.
Cansado de la gente que dice "a la salida, pelea", y van con cuarenta.

                                                  David Alejandro Candel Palazón. 2º C


Cansada de ti,
cansada de que siempre le des vueltas a todo,
cansada de que siempre pase lo mismo,
cansada de tus "te quieros",
cansada de luchar y que no dé resultado,
cansada de todos los días la misma rutina,
cansada de tantas mentiras,
cansada de todo.

                                                     Eva López España. 2º C

Cansado de vivir a veces solo en casa.
Cansado de no ver a mis padres.
Cansado de tener que preocuparme de los demás.
Cansado de dar sin recibir nada a cambio.
Cansado de ver irse a la gente que quiero sin decir adiós.
Cansado de dormir pero no soñar.
Cansado de ver que todos los días son iguales.

                                                     Antohony Mera Pineda. 2º C

Nota: variaciones de un ejercicio de clase.

martes, 10 de marzo de 2015

OLIMPIADA MATEMÁTICA

¡Ring, ring! Ya son las 7:50, hora de levantarse. ¡Uf, qué nervios! ¡Qué dolor de estómago! Quiero ir, pero al mismo tiempo, qué miedo. No voy a saber hacer nada, pero bueno, la parte positiva es que voy con mis compañeros Adrián y Gema.

Ya estoy arreglada. Momento desayuno, no puedo ingerir nada; tengo una enorme bola en el estómago. Solo he podido tomar un vaso de leche.

¡Son las 9:00 h.! Hora de recoger a mis compis (nos lleva mi madre; nuestra profe está enferma). Ellos han podido practicar un poco, ¡qué morro! Veremos a ver si soy capaz de escribir algo.

¡Por fin ya en la universidad! ¡Impresionante! Es como un recinto enorme en el que se aglomeran muchos institutos. Como es muy pronto, no hay casi gente; así que vamos a mirar las listas. ¡Qué mala suerte! Me toca en una clase distinta a la de mis compañeros, como va por apellidos...

Decidimos entrar en el interior de la facultad. Parece que estamos en una película. Hay una máquina que sorprende a todo el mundo, ya que, dentro, en vez de haber bebidas o comida hay bolis, subrayadores, minigrapadoras como la de Carmen...

Las 9:50. Nos vamos cada uno hacia nuestra clase. Creo que se me va a salir el estómago al ver al examinador, que, unos minutos después pasa lista, nos da un diploma por participar en esta olimpiada, y vamos tomando asiento.

Cuando ya estábamos todos, repartieron los exámenes y en ese momento me acordé de las palabras que me dijo mi abuela; se me quitaron los nervios.

El examen estaba compuesto de cinco problemas. El más difícil para mí era el 3; había que calcular  áreas. Teníamos dos horas para resolverlo. Cuando el profesor anunció que quedaban quince minutos, ya había terminado y me dediqué a repasar el examen.

Tengo la cabeza hecha un bombo. Por fin ha pasado la pesadilla del día. Me reúno con mis compañeros y vamos a la cantina a tomar un bocadillo y un zumo. Nos los dan por participar. Estamos hablando del examen; parece que les ha salido bastante bien.

Me alegro de haber ido; ha sido una experiencia que nunca olvidaré. 

                                                   María Sánchez Bermejo, 2º B

jueves, 26 de febrero de 2015

LOS ESTUDIOS

Estudiar es muy importante para ser algo en la vida. Hay mucha gente que no le da importancia, pero a lo mejor es que no se ha preguntado "¿Qué va a ser de mi vida en un futuro" o "Qué voy a hacer dentro de unos años"? 

Mi opinión sobre este tema es que no se puede vivir perfectamente sin estudios, pues los trabajos son peores y tienes menos posibilidades que una persona que haya estudiado. Además entiendes mejor las cosas, te expresas mejor a la hora de hablar, tienes más vocabulario.

El único deber que tenemos ahora es estudiar y creo que lo deberíamos hacer, ya que muchos niños lo darían todo por tener lo que nosotros tenemos. En algunos países tienen que andar muchas horas para llegar al colegio. Muchos no tienen dinero para comprarse el material e incluso ni siquiera hay escuelas como las nuestras en algunos países. Así que no es tan fácil como pensamos esto de ir al colegio. Lo que ocurre es que como a nosotros no nos cuesta nada, no lo sabemos apreciar.

A mí, de mayor, me gustaría ser profesora de algo; aún no tengo claro de qué, y espero poder conseguirlo.

                                                                   Noelia Pérez , 2º B


miércoles, 25 de febrero de 2015

POESÍA Y MÚSICA EN EL GOYA: HOMENAJE A LOS POETAS DE LA GENERACIÓN DEL 27


En estos tiempos de palabras recias y músicas a veces chirriantes, no está mal escuchar otras palabras y otras músicas que interpretan la emoción primera del poeta. Esta fue la intención que nos llevó al departamento de Lengua Castellana y Literatura a organizar esta actividad del pasado lunes23 de febrero. Se trataba de  escuchar algunos de  los más conocidos poemas de miembros de la Generación del 27 y otros contemporáneos: Rafael Alberti, Luis Cernuda, Manuel Altolaguirre, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Pablo Neruda, Federico García Lorca... y nuestro querido Miguel Hernández. Y todos ellos en la voz de Ricardo Huerta, que se ganó al joven auditorio, atento a sus explicaciones didácticas y a su interpretación.
 ¡Que no decaiga la poesía ni la música! 

                                                                     


                                                                                 





Aquí os dejo unos enlaces a vídeos del acto. Los tres primeros son poemas de Miguel Hernández. El cuarto, "Las doce en el reloj", de Jorge Guillén; y el último, "La aurora de Nueva York", de Federico García Lorca . Todos ellos gracias a la gentileza de SavaPegasoJ4. Si Internet va bien, se escuchan perfectamente. Si no es así, es que hay problemas con la red; probad a verlos en otro momento. Os lo digo por experiencia propia. Gracias, Francisco José.














lunes, 23 de febrero de 2015

Un Atentos: EN SU SILLÓN DE MIMBRE


Lo miraba mientras dormía. Estaba sentado, bueno, más bien recostado en su sillón de mimbre.

Los ojos los tenía bien cerrados pero  alertas; sabía que al más leve movimiento se abrirían de par en par.

Su respiración era imperceptible, ni en el más profundo silencio se oiría. Sus orejas, esperando el ruido para seguirlo implacablemente. Era relajante para mí poder contemplarlo. El cojín en el que reposaba estaba ya hundido y caliente por su peso y calor corporal. Me acerqué y le acaricié la frente. Él abrió un ojo, movió sus bigotes y como si no hubiera notado nada, volvió a cerrarlo; así que lo dejé descansar.

Más tarde, se despertó. Vino a mí,  me lamió con su rasposa lengua y volvió a acostarse en mis piernas.

Aunque él no se daba cuenta, a mí, involuntariamente, se me dibujaba una sonrisa en la cara. Me encontraba muy feliz de tener a mi gato conmigo. Una vida más en la familia. Una vida que alegra la casa cada día con su ronroneo, sus ágiles saltos, sus suaves maullidos y su graciosa figura a rayas.

                                                      Agustín Martínez García, 2º B