lunes, 17 de noviembre de 2014

LOS ATENTOS A LA VIDA, por Marwa Badaou, 2º B

Todo esto del Atentos a la Vida empezó el 5 de noviembre, que por cierto era miércoles y tenemos Lengua a 7ª hora. Antes habíamos hecho una libreta para Diarios de la Clase de Lengua voluntarios; pero como nadie se la llevaba, es decir, nadie tenía ganas de escribir diarios, pues a Mari Sol, la profesora, se le ocurrió lo de Atentos a la Vida. ¡Cómo se pueden tener tan buenas ideas para hacernos escribir! ¡Ojalá las tuviera yo también!

A mí me  gustan los Atentos por varias razones. Os las digo:
1º- porque me gusta escuchar textos de otros compañeros;  y
2º-  porque "me gusta" escribir.
3º- Cuanto más escriba la clase, más textos se publican en el blog http://agoragoyadigital.blogspot.com.es/. Y por último, porque solo nuestra clase lo hace, ¡solo nosotros!

Animaos vosotros también a escribir estos textos porque, aunque parezcan aburridos al principio, al final os vais a divertir. No es difícil. Solo hay que escribir qué os parece algo o comentarlo.

OBSERVACIONES:
- He hecho una mala lectura en clase y debo mejorarla.
- No se escribe igual que se habla.
- Muy buena idea la de haber reflexionado en mi Atentos sobre el Atentos a la Vida.
- No es verdad que lo hagamos nosotros solos, también lo escriben los alumnos/as de 4º A.
- Me faltaba un cierre a mi texto (pero ya se lo he puesto).


viernes, 14 de noviembre de 2014

¿Cómo veo la crisis?

¿Que cómo veo la crisis? 

Creo que la crisis es una serie de excusas e indiferencia que han acabado por reventarnos en la cara, haciendo que nos demos cuenta, aunque tarde, de a quién estábamos colocando en el poder.

Lo peor de todo no es la corrupción, ni el despilfarro del dinero público, ni Suiza, ni los mitos caídos, ni las mentiras...lo peor es que hemos dejado que sucediera, limitándonos a mirar la vida pasar.

Solo algunos se han atrevido a levantarse, a alzar la voz, a ser distintos y, además de pensar y maldecir, a actuar.

Todos podemos hacer aquello de saltar del sofá cabreados, comentar en los bares que no podemos consentir que esto ocurra; pero después nos vamos a dormir tranquilamente, aunque con los rencores escondidos y guardados hasta el próximo estallido de cabreo. Sin embargo casi nadie se atreve a hacer algo, a no consentir que esto ocurra y, cuando unos pocos lo hacen, todos gritamos aún más fuerte y abucheamos a los que intentan mostrarse al resto como una alternativa diferente.

Esto demuestra que no sabemos lo que tenemos que hacer; y no es algo malo. Lo malo es callar y pensar que se es el único que no sabe qué hacer. Así se consigue que el pueblo esté confundido, cosa que viene bien a según qué gente.

España, señoras y señores, se ha ido "analfabetizando" a nivel político, y las consecuencias ya empiezan a notarse.

                                                         Adrián Castellón 2º B

jueves, 13 de noviembre de 2014

UNA FATÍDICA NOCHE

 
 Era una noche cualquiera 
salvo por el detalle de que mi perro se había escapado.Yo sabía que, al fin y al cabo, se había ido de “fiesta” y que volvería al día siguiente. Pero esa noche, sobre las 4 de la madrugada, me desperté con dolor de barriga y preocupado, me pasé media hora en el cuarto de baño por si acaso vomitaba. Después vi por la ventana un camino iluminado por farolas y un par de sombras grandes y largas cruzando la calle. Una farola parpadeaba hasta que se apagó, y miles y miles de cosas se me pasaron por la cabeza. Fue esa fatídica y oscura noche, con una ciudad que parecía desierta, cuando me pregunté si esto sería lo bastante grave para no dejarme dormir nada en toda la noche, y ese dolor que parecía que me comía la cabeza y que me hubiera dado un golpe muy fuerte en las costillas; hasta que al final solo pude dormir una hora.

   No sé si esta fatídica noche de agosto volverá a 

repetirse; ojala que no sea así.

                                       Rubén Cano López, 2º B

miércoles, 12 de noviembre de 2014

DE HAZEL GRACE A ETHAN

Te escribo esta carta debido a mi repentina visita a mi tío Augustus, el cual me envió una carta con unas pocas palabras, de las que solo puedo mencionar "cáncer". Parece que está bien, pero eso lo tiene que juzgar su estado físico y mental.
Me intrigaste mucho con aquello que me dijiste la última vez que hablamos, sobre que habías encontrado trabajo en Sacramento. Espero con ansias que me cuentes más detalles de ese tema, Ethan.
Como ya sabes, mi tío vive solo en Madrid, que a mi parecer es una gran ciudad para un solitario hombre, y cuyo bullicio a mí me sobrepasa. Tan  solo llevo tres días aquí y mi tío me ha conducido por más de veinte lugares muy interesantes. Me llevé una gran sorpresa cuando fuimos a una plaza llamada "Las Ventas". Al verla por fuera, creí que sería una especie de teatro, pero cuando entramos vi lo que era en realidad: un lugar depravado y cruel donde se dedican unos hombres a matar y a burlarse del muerto, que no es sino un toro.
Imagino un matadero circular en cuyo centro se encuentra la arena para el toro y su verdugo, y alrededor cientos de gradas esperando la ejecución con alegría y diversión, pero con tensión al mismo tiempo, tensión por el matador.
Entras a la plaza, te sientas en un asiento y esperas. Aparece un toro vacilante y confuso, en su extremo el torero dispuesto y desafiante. Todo el público gritando y animando al hombre. Primer contacto con el toro, una banderilla clavada en su giba y aplausos por doquier. Así con cuatro más hasta que el toro cae rendido de la lucha inútil y donde el torero acaba la faena de un golpe seco. Las gentes se enorgullecen mientras yo me avergüenzo de tal acto vil y sangriento en el que te aclaman si matas a un animal o te lloran si te llevas su destino.
Tengo la suerte de no pertenecer a este país de tauromaquia agradecida. Creo que no lograré entender por qué es divertido ver a un toro morir y que haya sido este el entretenimiento por excelencia durante siglos.
Después de vivir aquello, solo me reconfortaba el hecho de ver a mi tío feliz tras mucho tiempo, ya que sabía que no sería para siempre. Me marcharé de nuevo a Colonia en unas semanas, así que debo aprovechar al máximo mi estancia aquí y sentirme orgullosa de ser una Lancaster.

(Ejercicio de imitación de Las Cartas Marruecas, de José Cadalso)

                                                           Daniel Soria. B2AH

martes, 11 de noviembre de 2014

La Fórmula 1


La Fórmula 1, como ya sabéis, es mi deporte favorito.

Mucha gente piensa que no es un deporte, porque dicen que es una tontería el estar sentando dando vueltas una y otra vez a un circuito y dándoles a los botones del volante. Pero si es así, entonces a prácticamente ningún deporte se le podría denominar como tal, ya que si la Fórmula 1 es absurda ¿qué hay, por ejemplo, del fútbol? No se cuántas personas corriendo detrás de una pelota y dándole patadas. Muchísimo más interesante, ya lo creo.

Bueno, pues a todos aquellos que piensan eso de la F1, quería decirles que no es tan sencillo como parece: mecánicos, ingenieros de pista, jefes de equipo... trabajan muy duro para conseguir el mejor resultado. Y por supuesto los pilotos, que tienen que prepararse física y mentalmente para estar concentrado en la carrera, saber que hay victorias pero también derrotas y poder aguantar cualquier condición meteorológica que se pueda dar durante la carrera, porque a ver quién es el valiente que aguanta una hora y media en un huequecillo minúsculo de un coche con toda la vestimenta y el casco en un lugar con un tiempo tan variable como puede ser Malasia, donde pasa de haber un nivel de humedad y un calor impresionante a llover torrencialmente. Y ni mencionar el hecho de que en una recta pueden llegar a alcanzar los 300km/h y, de repente, tienes que frenar, porque tienes una curva impresionante en la que o aflojas o te la comes. Y en cuanto al volante: no se trata solamente de girarlo de un lado a otro y darle a los botones que tú quieras, porque no son precisamente pocos y cada uno tiene su función, ya que si le dieses al del DRS en una zona del circuito en la que no esté permitido usarlo, sanción que te llevas.

En fin, espero que con este texto algunos/as que otro se hayan dado cuenta de que la Fórmula 1 no es solo sentarse y conducir, sino que detrás de todo lo que vemos hay horas y horas de trabajo de todo un equipo. La Fórmula 1 SÍ es un deporte.


                                                                          Paula Aroca, 2º B

jueves, 6 de noviembre de 2014

Halloween

Días antes de que llegara Halloween, un amigo y yo fuimos al cementerio por simple curiosidad porque yo nunca había visto uno. Al llegar vimos un gran muro de piedra rodeando el recinto, y allí estaba la puerta, así que nos decidimos a entrar. Aquello era un laberinto de tumbas. Me impactó bastante ver una tumba de mármol partida por la mitad; como yo soy bastante curioso, aparté  un poco la lápida, solo un poco. Pesaba muchísimo aquel trozo de piedra: eran kilos y kilos de mármol. Al fin lo conseguí apartando un par de centímetros los trozos; y antes de decir lo que vi, mi amigo estaba bastante asustado, se había apartado a un lado y decía: "vamos, tío, deja eso y nos piramos de aquí". Yo hacía oídos sordos y seguí apartando la tumba; cuando la abrí, encontré...piedras, simplemente, montones de piedras diminutas. Dentro de mí sabía que los difuntos están a metros de profundidad, pero esperaba encontrar algo.
 Finalmente nos fuimos del lugar, no sin antes fotografiar la lápida partida, que aunque sé que es una falta de respeto hacia la familia de quien estuviera ahí, si es que había alguien,  la curiosidad de un joven mueve montañas.

                                       Álvaro A. Esteban. 2º C

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Crítica de la obra de teatro Don Juan Tenorio




Fuimos a ver la obra Don Juan Tenorio al teatro Romea, en Murcia, el pasado domingo 2 de Noviembre. Principalmente porque estábamos leyendo el libro en clase de lengua y nos pareció algo oportuno y acertado.
La célebre obra de José Zorrilla fue interpretada por la compañía Cecilio Pineda, una compañía que se dedica única y exclusivamente a la interpretación de esta obra, por lo que imaginaos cómo fue.
En cuanto a la obra, lo que más me sorprendió fue la exactitud pero a la vez la naturalidad con la que los actores interpretaron el guion respecto al libro original y,  sobre todo, cómo los personajes con un papel más largo lograron aprender ni más ni menos que tres horas de obra, como es el caso del protagonista, don Juan.
En mi opinión, todos los actores lograron encajar casi a la perfección en sus papeles, pero para mí la mejor fue Brígida, ya que, aunque no era un personaje principal que se viera en todas las escenas, cuando lo hacía levantaba pasiones, debido a su desparpajo en el escenario.
En general, la obra me encantó, los decorados estaban muy bien logrados,  pero me habría gustado que las escenas en las que aparecen espíritus lo hubieran hecho de una manera un poco más impactante.

                                                                 José Fuentes Ros. 4º B