domingo, 25 de junio de 2017

LO PODEMOS DECIR EN VERSO

Aquí os dejo el  discurso que leyó Adrián Castellón (4º B) el pasado 16 de junio en la graduación de 4º ESO. Nos sorprendió a todos con sus rimas y ahí ya tenemos el primer elemento literario del texto: la sorpresa para el lector- espectador. Leedlo despacio y veréis cómo mantiene la coherencia del texto en el contenido y cómo consigue el ritmo a través de la repetición del número de  sílabas y la rima.  

Muchas gracias, Adrián, por tu trabajo poético y por querer compartirlo con los lectores de este humilde blog.
.

No está bien organizado
esto del fin de festejo;
que parecemos muy viejos
tan por orden, bien sentados…
¡¿Dónde está aquí el movimiento,
Y la fiesta, la jarana?!
Muchachos, qué pocas ganas.
¡Qué paz, qué aburrimiento!
Bueno, a lo que he venido,
que me lío y no acabo
y no es bueno el menoscabo
a quien aquí se ha reunido.
El Goya no es el más nuevo,
ni el más grande, o bonito,
pero a las pruebas me remito
y, cuando queráis os lo pruebo;
que es para estar orgulloso
de estudiar entre sus gentes,
personas muy competentes,
alumnado talentoso...
Y lo que no ha de faltar
en un buen centro, de altura:
las ganas de mejorar
y de invadir con cultura.
Hay belleza en las paredes,
llenas de cuadros pintados
por alumnos ya pasados
para que en la historia quede
la huella de su carrera.
Y este alumnado que espera
ansioso ya por sus notas
deja una huella de bota
que ha de llevarse los años.
Pero esto no es extraño.
                                                    “Todo pasa y todo queda.”
Pasaremos y, ya mordidos
por los dientes del tiempo,
recordando,
miraremos atrás y suspirando,
reiremos de nuevo, sin olvido.
Y quiero acabar, compañeros,
con un abrazo muy fuerte.
Ya sabéis cuánto os quiero.
Muchos besos. Buena suerte.

                                                      Adrián Castellón García, 4ºB



martes, 6 de junio de 2017

POEMA ACRÓSTICO DE CARMEN MARÍA PASTOR VALERA, 1º B

AGUA DE CRISTAL

Cielo de tierra,
Agua de cristal.
Rocas de purpurina,
Marea de "quizás".
Estrella de mi luna,
No te vayas jamás.

Mar de mi cielo,
Alma de mi mar,
Ríe hoy, mañana llorarás.
Iglú de fuego,
Agua de cristal.



martes, 30 de mayo de 2017

EQUITACIÓN

Hoy vamos a hablar sobre la equitación o la Doma Clásica, que es el deporte que practico.
La equitación es un deporte, sí lo es. Hay gente que dice lo contrario, que es para ricos o incluso que es maltrato al animal. A mí eso me molesta, sobretodo sabiendo que eso es mentira. En Doma Clásica o salto no se presiona al caballo o se le fuerza. Un caballo si está en mal estado o no quiere hacer el ejercicio, se intenta que lo haga  de nuevo, pero si no quiere no lo forzamos. Sé que hay gente que sí los fuerza, pero que yo sepa en la hípica de ahora no se permite eso.
 Esta actividad es un deporte ecuestre, pero hay un criterio: la limpieza y el pulido del caballo y que no falte la equitación. Para poder practicarlo, hay que tener paciencia y no presionar al animal, ni forzarlo si este no quiere.
En mi opinión, la Doma es un deporte más elegante y bonito que el salto.
La DOMA CLASICA: es una disciplina basada en unos movimientos del jinete con el caballo, todo eso se hace en una pista de 20m x 60m.
Los movimientos pueden ser: espalda adentro, diagonales, cambiar el pie a galope, el Passge o el Piafe, etc…

Yo empecé hace un año aproximadamente y me apasioné con este deporte. Desde pequeña me gustaban los caballos y un día mi padre me preguntó sobre el deporte que me gustaría hacer. Yo dudaba  entre la equitación o la gimnasia rítmica, pero le dije la equitación. Un día fuimos a Terra  Natura y monté. Me gustó y seguí. De Terra Natura me fui a Zarandona,  porque yo quería hacer Doma clásica; y ahí empezó todo.

                                                                       Lucía García Arenas, 1º B

lunes, 29 de mayo de 2017

UN BALÓN, UNA PASIÓN

Empecé a jugar a baloncesto a los nueve años en mi colegio. Ya empezó a apasionarme y así sigo con él, me apasiona jugarlo y me encanta verlo. Solamente comprobar cómo disfrutaban los jugadores cuando botaban el balón o cuando metían una canasta me hacía un mundo.

        Dos años más tarde me llamaron para jugar en el club en el que juego actualmente, el "Molina Basket", club que para mí es el mejor de todos.

        Me encanta jugar en él, no solo porque tengo el mejor entrenador y porque gracias a él he mejorado mucho, sino porque tengo unas compañeras que no cambiaría por nada; ellas me apoyan en todo: si me caigo me levantan y si hago algo mal me ayudan a mejorar.

        Me entusiasma practicar baloncesto y cada vez que entro a la cancha doy lo máximo, como si fuera el primer día.

        Animo a cualquier persona que quiera practicar este bello deporte a que lo haga, ya que no se arrepentirá de la gran experiencia vital que este nos ofrece.



                                                                             Ainoa Giménez García, 1º B

domingo, 28 de mayo de 2017

MI PASIÓN, EL BALONMANO

Yo practico balonmano desde los nueve años, en un equipo federado. De pequeña, al ver a los jugadores, me quedaba embobada, admiraba su forma de tirar, botar el balón… Me sentaba frente a la televisión y me sentía como si fuese una de ellos y estuviese en el campo, en un partido de verdad. De alguna manera ahora es así, quizás no de forma profesional, pero  el balonmano ya forma parte de mí.

Cuando juego me siento feliz, me transformo en otra persona, me esfuerzo al máximo. Al principio me ponía bastante nerviosa, aún sigue siendo así, pero mucho menos que antes. Situación especial es la de los penaltis, donde estas tú sola frente a la jugadora que tira. Todo el mundo, hasta mis compañeras, se convierten en espectadoras que admiran un increíble duelo. Cuando el árbitro pita solo pueden pasar dos cosas: que la pelota se meta en la portería o que no. Pero lo peor no son los siete metros, lo peor son los contraataques cuando la jugadora viene sola y no sabes ni cómo, ni cuándo ni dónde va a tirar.

Por todo esto mi pasión es el balonmano y espero que, aunque pase el tiempo, siga siéndolo. Porque a veces se gana, otras se pierde, pero lo importante es la satisfacción de haberlo dado todo y haberte esforzado al máximo.

                                                                                   Elsa Puche, 1º B
                                                                   

sábado, 27 de mayo de 2017

LUCES, CÁMARA Y ¡¡ACCIÓN!!

Hace unos cinco años empecé a hacer actividades extraescolares.
Estuve dos años en teatro. Recuerdo que el primer día no quería ir y no paraba de abrazar a mi madre. Pero cuando entré, todo cambió. Me quedé alucinada con los disfraces, los escenarios hechos a mano… Cada vez que se decía la palabra “acción” me entraba mucha nostalgia, como si mágicamente entrara en el mundo de la obra. Cuando ensayábamos eran todo risas porque el profesor era muy divertido y estaba siempre haciendo bromas. Realizábamos algunas actuaciones como la que hicimos en la biblioteca Salvador García Aguilar. Yo interpretaba a una dependienta y venían otros compañeros a ensuciar la tienda. Lo más difícil fue tener que desmayarme porque tenía miedo de que al tirarme al suelo me hiciera daño. Otra actuación fue en el colegio al que iba. La obra era de un circo, yo hacía de equilibrista. Aunque tuviera que andar por un banco, le echaba imaginación y pensaba que andaba sobre una cuerda y a mucha altura. La verdad es que lo más divertido era hacer el fondo del escenario ya que jugábamos con la pintura y nos poníamos a hacer dibujos.

Echo de menos esa época porque a mí me encantaba actuar, pero siempre llevaré los buenos recuerdos en el corazón.


                                                                             Carmen María Pastor, 1º B

LA GIMNASIA RÍTMICA, MI PASIÓN

Empezamos nueva sección con el texto de Ángela. Si quieres contarnos cuál es tu pasión, ponte en contacto con tu profesora de Lengua; estaremos encantadas de publicarla y de leerte. 


Desde muy pequeña me ha encantado este deporte, pero no tenía a nadie a mi alrededor que me ayudara a dar el paso a empezar a practicarlo. A los ocho años, una entrenadora del club, que trabajaba en mi colegio, empezó a llevarme a los entrenamientos y yo veía a las gimnastas cómo hacían sus montajes, y yo también quería. La entrenadora habló con mi madre, pero ella no quería, y tras un tiempo logramos convencerla. Empecé en una escuela, e iba dos días a la semana, pero allí yo me aburría, porque no hacíamos lo mismo que las federadas, y yo veía que podía dar más de mi misma. Después de unos meses, me dijeron si me quería ir al club federado, a lo que yo inmediatamente conteste que sí. Mi madre no lo tenía tan claro, pero al final cedió. Empecé a ir y no podía parar de hacer cosas por mi casa, giros, cogidas, equilibrios… Ese año, al ser el primero, no ganamos nada en toda la liga. Al ir avanzando los años, íbamos creciendo y teniendo más control sobre los aparatos. Estuvimos dos años con un conjunto precioso a veces ganábamos, y otras no, pero siempre aprendíamos de los errores, y disfrutábamos cada vez que salíamos al tapiz. En 2016 llegó nuestro momento, éramos infantiles y competíamos con 3 aros y 2 pares de mazas; estábamos todas muy unidas, nos dejábamos la piel en cada entrenamiento, para que al final pudiéramos conseguirlo. Después de casi seis meses preparando un montaje que saliera perfecto, lo conseguimos, nos proclamamos campeonas de liga en nuestra categoría.
Este año, somos juniors, y competimos con 3 aros y 2 pelotas. Tenemos un conjunto maravilloso, y entre nostras nos tenemos muy buena relación. Llevamos un montaje espectacular que todo el que nos ve, se queda con la boca abierta. A falta de una competición, vamos campeonas de liga, por segundo año consecutivo.
Lo que me llevo de este deporte no son las medallas, ni todas las veces que hemos subido al pódium, no, me llevo a mis entrenadoras que son como mi segunda madre, a mis compañeras de equipo que más que compañeras, son hermanas, tanto dentro del tapiz como fuera de él; me quedo con los nervios antes de entrar a competir y con las ganas de demostrar todo lo que hemos trabajado para que llegue este momento. Me quedo con el enorme abrazo que nos damos con las entrenadoras después de hacer un montaje brillante, pero lo más importante, me quedo con una familia unida.

                                                                                                 
                                                    Ángela Navarro 1º B