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lunes, 8 de junio de 2020

Mi voto para "La memoria del árbol", de Tina Vallés. Germán Carrasco, 1º BIH



En primer lugar, si tuviera que clasificar las obras finalistas del premio Mandarache 2020 en una escala directamente dependiente del disfrute que me han aportado, La memoria del árbol es, sin duda, la que se queda el primer puesto.

La premisa de kentukis es buena, pero la ejecución no terminó de quedarse conmigo, y menos tras la lectura. Creo que hay muchos elementos de la obra bien tratados, pero, personalmente, no me hizo reflexionar todo lo que debería.

El dolor de los demás se queda el segundo puesto por sus temas, su ambiente y su reflexión. Admiro que un título basado en escenarios realistas sea capaz de plantearnos dilemas que muchas obras de ficción no llegan a plantearse siquiera.

Pero no me tiembla el pulso cuando tengo que decir que La memoria del árbol es una de las obras que mejor ha sabido quedarse conmigo durante mucho tiempo. Es una pieza preciosa, con un tratamiento del ritmo y la estética que debería servir de ejemplo. Todo en este libro aporta algo, aunque sólo sea para llevarte de la mano por un escenario emocional denso y agridulce. Entre sus líneas se puede oler la esencia de los olmos, y deja una imagen enormemente bella, que no es otra que la de la vida observada con el cristal del alma, de una poeta, del sentimiento concentrado en pequeñas cucharadas a modo de capítulos.

Creo sinceramente que, más allá de valores fijos y totalmente objetivos, si un libro es capaz de hacerte llorar como ningún otro, es porque se ha hecho un trabajo excelente. Es la obra que voy a recordar con cariño durante años.



miércoles, 27 de mayo de 2020

EL PORQUÉ DE MI VOTO A "EL DOLOR DE LOS DEMÁS"



Tomar la decisión final de a qué escritor otorgar mi voto no ha sido tarea fácil. Mientras me paraba a analizar las tres obras que aspiran al premio Mandarache, caí en la cuenta de que era una decisión que realmente tenía trascendencia, que por una razón u otra el recibir o no el premio podía marcar una diferencia para la vida literaria y personal de los autores finalistas, así que procuré cerciorarme de que estaba siendo lo más objetivo posible.
Finalmente me decanté por El Dolor de los Demás. El análisis de esta obra lo he llevado a cabo no solo por mí mismo, sino que además he contado con los puntos de vista de mis padres, quienes habían leído la obra antes que yo, y he tenido muy en cuenta sus aportaciones, ya que tal vez su forma de entender la novela fuera más rica que la mía dado que vivieron en el mismo lugar y época que el autor, poniendo el relato así mejor en su contexto.
Una de las principales razones por las que esta novela se lleva mi voto es la cercanía. Y no me refiero tanto a la física, sino más bien a la facilidad que hallo para identificarme con el autor, y lo chocante que encuentro que alguien con mi misma edad e incluso en algunos aspectos con unas pretensiones y psicología parecidas a la mía, pasase por un suceso tan traumático como el que acontece en la obra.
Es difícil pasar por alto el hecho de que esta obra es un retrato al desnudo de Miguel Ángel Hernández, un proceso de catarsis por el cual el autor trata de liberarse de ese yugo con el que carga desde su temprana juventud. Admiro que haya sido capaz de mostrarse ante el mundo con tanta transparencia sin importarle lo que pudiese pensarse de él, casi como si se tratara de un trabajo sujeto a prescripción médica.
Sobre las otras dos obras no tengo más que buenas palabras, creo que realmente se merecen el haber llegado hasta este punto final. Respecto a La Memoria del Árbol, debo reconocer que me conmovió profundamente, ya que es una novela que si el lector es capaz de llevar a sus propias carnes y encontrar puntos en común con sus recuerdos pasados, toca en lo más hondo de ti. El Alzheimer ha sido un mal mayor en mi familia con el que hemos tenido que convivir durante muchos años, y por esto ha sido difícil no colocar en primer lugar La Memoria del Árbol, pero como he dicho antes he tratado de ceñirme a lo más puramente literario, y creo que en este aspecto El Dolor de los demás la supera.
Kentukis,  por otra parte,  no me convenció tanto. Más que nada porque creo que el aura de futuro distópico en el que se enmarca la narración no me cuadra para nada, dada la realidad actual en la que vivimos. Me explico. La idea de relatar una serie de historias con distintos personajes a través de un hilo conductor común como son estos aparatos perversos me pareció interesante en un primer momento, pero conforme avanzaba la lectura me di cuenta de que hablar sobre un posible futuro en el que esto suceda no me provoca mayor sentimiento de desagrado e incomodidad que el que me surge al saber que esto ya sucede hoy día, a cada momento, por medios más convencionales y discretos que un "animatrónico parlante". Es por esto que desde mi humilde opinión, habría encontrado más acertada una mayor fidelidad a la realidad para enfocar la novela desde un punto de vista en el que la gran mayoría se pudiera ver reflejada, para así, de pasada, recordar lo expuestos que estamos y lo vulnerables que somos.

                                   Salvador Rodríguez Zaragoza
                                                      B1IC 

lunes, 25 de mayo de 2020

ENCUENTRO POR INTERNET CON TINA VALLÉS, AUTORA DE LA MEMORIA DEL ÁRBOL



El pasado 14 de mayo de 2020 tuvo lugar el encuentro en directo retransmitido por la cuenta oficial de Youtube del proyecto Mandarache. En él pudimos escuchar y ver a la escritora Tina Vallés, autora de la novela La memoria del árbol,  gracias a la cual fue seleccionada como finalista del premio Mandarache 2020, junto con El dolor de los demás de Miguel Angel Hernández y Kentukis de Samanta Schwebling.
En este video-chat en directo todos los alumnos de cualquier centro pudimos disfrutar y aprender más  sobre la vida y la obra de una escritora como es Tina Vallés. Al igual que en las otras dos conferencias, hemos podido resolver prácticamente todas las dudas que se nos iban planteando a lo largo de la lectura. Lamentablemente y como es lógico, al no ser un acontecimiento presencial ha resultado menos fluido y desde mi punto de vista algo monótono.
Aun así, estoy muy satisfecho y contento por  haber participado en este evento, lo encontré verdaderamente interesante y un verdadero privilegio para todos los que pudimos ser partícipes. Espero que el año que viene nuestro centro vuelva a ser invitado y podamos seguir nutriéndonos de literatura.
Alex Velasco Quiroga 1ºBach.I



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PREMIO MANDARACHE 2020: ENCUENTRO CON TINA VALLÉS


El día catorce de mayo, los participantes del proyecto Mandarache fuimos citados en una reunión con una de las autoras, pero debido a las actuales circunstancias, no hubo forma alguna de llevarla a cabo salvo ser realizada de forma telemática, en este caso mediante un directo en YouTube. 
La autora de La memoria del árbol, Tina Vallès, quien fue previamente presentada por la profesora María José Villarroya desde Cartagena, se dedicó principalmente a responder a la mayoría de nuestras preguntas, enviadas tanto vía audiovisual como por los comentarios del directo. 
Sinceramente, me pareció muy gratificante esta reunión con la autora, fue de gran interés, al menos para mí. El hecho de mencionar aspectos específicos tales como que ciertos personajes estaban inspirados en personas de su entorno u otras características como la mención de la Plaza España de Barcelona en comparación con la de Vilavert, lugares donde se desarrolla la narración. 
También cabe mencionar otros datos comentados como la simbología del número once en la obra, el cual representaba la imperfección,  como un reloj roto que no tuviera todas las horas. Además, respecto a la obra, se generaron cuestiones tales como si había alguna relación especial entre algún árbol y la autora, ella se decantó por el de la casa de sus padres como el idóneo. 
Para finalizar, me gustaría destacar la situación que tienen que vivir los protagonistas respecto a la enfermedad, supuestamente Alzheimer, circunstancia difícil de llevar bajo mi punto de vista. Mientras tanto, el niño logró sorprenderme por aspectos quizás no muy comunes en niños de su misma edad, lo que hace a este diferente e interesante al lector. 
En general, el libro me pareció atrayente, a la par que el evento, pues todos los aspectos mencionados minuciosamente en este son los que creo que le dan vida y autenticidad a cada historia, yendo más allá y consiguiendo adentrarnos en el trasfondo de ella, incluso a situarnos a nosotros mismos en las localizaciones de la obra. 
                                             Manuel                                                   Jiménez López B1IC 


miércoles, 12 de febrero de 2020

PRIMER ENCUENTRO MANDARACHE 2020














Salvador Rodríguez, B1IC


El día 22 de Enero de 2020 en el paraninfo de la Universidad Politécnica de Cartagena tuvo lugar el primer encuentro de la XV edición del premio Mandarache Hache. En él se reunieron alumnos de todos los institutos de Cartagena, el IES Francisco de Goya, como centro invitado y una de las autoras finalistas, Samanta Schweblin.
Al llegar al evento recibimos una cálida bienvenida por parte de la organización.

Se notaba el buen trabajo de los anfitriones en cuanto a puesta en escena y realización se refiere. Tras un breve pero intenso discurso por parte del presentador dio comienzo la ronda de preguntas en la que los alumnos tuvieron la oportunidad de plantear sus dudas acerca de Kentukis, la obra que opta al premio. Esta parte se desarrolló de forma fluida y ordenada, y cabe destacar la habilidad oratoria de la autora, que no solo se limitaba a responder las preguntas de forma concisa, sino que sin irse por las ramas indagaba en las cuestiones y daba una visión global del proceso creativo que siguió a la hora de escribir su libro y también acerca de ciertos detalles relacionados con su vida persona.
 
Al finalizar esta ronda,  el presentador dio paso a la firma de libros y las fotografías para así concluir el encuentro.

Personalmente encontré muy provechosa la actividad y espero con ganas la próxima, en la que con suerte tendré la oportunidad de intervenir.




Triana Frutos Blanco, B1IC


FOTOGRAFÍA DE LA AUTORA TOMADA DEL DIARIO DE CARTAGENA
De esta conferencia sólo me sale decir cosas buenas. No fue como yo me imaginaba. Pensé que seríamos tantos alumnos que la conferencia nos resultaría impersonal, por así decirlo, pero nada más lejos de la realidad. La autora, Samanta Schweblin, fue muy simpática y, a mí por lo menos, me hizo ver el libro de otra forma y replantearme si realmente estamos seguros viviendo rodeados de tantas cámaras, que nunca sabemos si están encendidas, quién hay detrás, qué han visto.

            Supongo que en que me haya gustado tanto esta conferencia influye el que este sea mi libro favorito de los tres de este proyecto, pero realmente pienso que la autora fue muy amable con todos y se supo explicar bien en sus respuestas.


Alberto Martínez. B1IC



El encuentro con Samanta en principio era un encuentro normal y corriente pero me llamaron la atención ciertos detalles. Para empezar no me imaginaba que fuera sudamericana a pesar de que en su libro había algunas palabras que eran de esa zona. La autora, yo creo que es la mujer perfecta para dar encuentros literarios, porque aunque no contestara a algunas preguntas y se terminara yendo por las ramas contaba historias interesantes de su vida y eso hacía interesante el encuentro.


 Algo que me gustó fue el punto de vista que tenía sobre los Kentukis ya que yo pensaba que lo había escrito como un libro de ciencia ficción, sin embargo ella lo ve como que es una realidad que ya está pasando, no con peluches pero sí con los teléfonos o con los ordenadores modernos pues ahora todos estos aparatos suelen tener cámaras. Otro aspecto que hizo que el encuentro fuera entretenido era el ver que ella estaba disfrutando el evento y no se le veía que estaba ahí a la fuerza, eso al fin y al cabo se transmite al público y hace que tenga las mismas ganas de estar ahí. Con respecto a la organización del evento,  yo creo que tendría que haber durado más, ya que hubo gente que se quedó sin poder hacer su pregunta.


Como anécdota,  hay que decir que David aprovechó el evento para acercarse a hablar con todas las chicas que veía porque decía que tenía que perder la vergüenza.


 En general me llevé una buena impresión del encuentro y fue muy divertido.














PRIMER ENCUENTRO MANDARACHE


ELSA PUCHE VÍLCHEZ. 4º B

El miércoles 22 de enero los treinta alumnos que componen el grupo lector del premio Mandarache asistimos junto con todos los isntitutos de Cartagena al encuentro con la primera finallista: Samanta Schweblin. El acto se celebró en el Paraninfo de la Universidad Politécnica de Cartagena. El objetivo era compartir nuestras opiniones y resolver nuestras dudas sobre la novela. La novela Kentukis suscitó mucho interés entre los jóvenes lectores, que previamente la habían leído. Entre las cuestiones atendidas: que los futuros distópicos ya no son tan futuros, la creación, la brevedad de la inspiración, etc.
Fue una experiencia enriquecedora de la que nos llevamos un buen recuerdo.




 Luis Martínez Martínez 1º Bachillerato 
He de admitir que el libro de Samanta Schweblin no fue de mi agrado la primera lectura. Kentukis tenía una forma muy concreta de contar su historia, me confundían mucho los saltos de historia a historia, y al final acabé un poco cansado de él. Sin embargo, estaba convencido de que la autora había elegido esa narrativa por un motivo. Todas mis dudas se despejaron durante el encuentro que tuvimos con ella el pasado 22 de enero. Una tras otra todas mis sospechas sobre su obra se fueron confirmando, y no sólo eso, además me ayudó a entender el objetivo de algunos aspectos del libro. Como resultado, acabé empatizando mucho más con la obra y su verdadera finalidad, mostrarlo peligrosa que puede ser la tecnología y la globalización mundial a través de internet. Personalmente, me apunté a este proyecto atraído por la idea de poder escuchar las opiniones de los autores acerca de sus obras y lo que querían transmitir con ellas. Lo más valioso que tiene cualquier arte, y en especial la literatura, son las infinitas interpretaciones y emociones que puede despertar en cada persona, posibilidades que incluso el mismo autor nunca pensó pueden surgir según las experiencias de cada persona con una obra. De todas formas, a mí me parece importante escuchar lo que tiene que decir el autor de su obra para entenderla mejor, eso es mucho más valioso que cualquier crítica que haga una persona cualquiera. Y este encuentro con Samanta Schweblin es el mejor ejemplo de ello.

 ANÓNIMO

Mi experiencia en Mandarache ha sido muy enriquecedora. La oportunidad de poder conocer al autor de un libro que has leído es algo único. He podido compartir mis dudas y opiniones sobre un libro con el escritor del mismo, permitiéndome conocer más a fondo al autor y de esta manera sumergirme mejor en su historia.
Esta experiencia te permite ver la literatura con otra perspectiva, mucho más íntima y personal.


 Manuel Jiménez López B1IC
El grupo posando en un mural cercano al Campus Universitario

Esta primera charla se llevó a cabo en la UPCT de Cartagena, donde me llevé grandes impresiones del proyecto, y sobre todo de la autora del libro. Allí, se resolvieron algunas de las dudas mencionadas por nosotros, los lectores.
Entre otras cosas, la autora mencionó aquellas influencias familiares o aquellas situaciones específicas que le llevaron a ser quien es. Esto me hizo reflexionar sobre  las posibles influencias o aquellas experiencias que han podido forjar quien soy yo ahora, determinando así mi personalidad actual y también la futura.
Tras esto, me veo más unido a la lectura y sobre todo a la persona detrás de esta, el trasfondo y quién lo controla, ya que gracias a la interacción con la autora nos hizo sentir la literatura de una forma más personal o cercana:  como una forma de expresión o forma de desahogo, a través de las palabras y la práctica, tal y como ella mencionó.
Para finalizar, el evento me pareció de lo más interesante y gratificante para los lectores, sin embargo, me hubiese gustado un menor aforo, es decir, menos gente en dicha sesión, pudiendo así tener un trato más íntimo con la autora, por lo demás, la sesión fue perfecta.


Alex Velasco Quiroga 1ºBach.IC

El pasado 22 de enero de 2020 nuestro centro tuvo el honor de poder asistir a la primera conferencia del proyecto Mandarache. En ella pudimos presenciar a la prestigiosa escritora Samanta Scheweblin, autora de la novela Kentukis, que fue seleccionada como finalista del premio Mandarache 2020.
En este encuentro varios de los alumnos de nuestro instituto pudieron conocer más a fondo la historia de la novela, qué motivación e influencias hay tras ella, y cuál es el verdadero mensaje que la autora de esta maravillosa novela nos intenta transmitir.
Estoy muy satisfecho con este primer encuentro; lo encontré verdaderamente interesante y un verdadero privilegio para todos los que pudimos estar presentes. Estoy seguro de que el segundo y tercer encuentro van a ser de mi agrado y los espero impaciente.
*Cabe destacar la impoluta organización de todo el personal encargado del evento.